Las respuestas a los desafíos

Las comunidades participantes —especialmente mujeres rurales, jóvenes y víctimas del conflicto armado— desarrollaron diversas estrategias para enfrentar las múltiples crisis derivadas de la pandemia, el conflicto armado y la exclusión socioeconómica persistente.

Entre estas acciones se destacan la revalorización de saberes, como la medicina tradicional; la creación de espacios de cuidado colectivo; el uso de narrativas orales y artísticas para procesar el duelo y la violencia; y la construcción de una huerta comunitaria como espacio de seguridad alimentaria y encuentro. 

Estas iniciativas fortalecieron vínculos, recuperaron memorias y generaron respuestas colectivas desde la dignidad y la organización comunitaria.